Alumnos de Arquitectura de la Universidad Iberoamericana ganan Premio Nacional del Acero

abril 2, 2016 Nacionales

Ciudad de México. Pablo Avilés González y Diego Ladrón de Guevara Torres, alumnos de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, ganaron el primer lugar en la última edición del Premio Nacional del Acero para Estudiantes de Arquitectura, convocado por la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), con un proyecto que consiste en construir vivienda de altura media con contenedores de acero reciclados.

La propuesta de los estudiantes de licenciatura se basa en el reciclaje de contenedores de transporte marítimo, de seis, nueve y 12 metros de largo, que son reutilizados como material para construir vivienda, que combinados crean departamentos de 50, 55, 65, 72 o 77 metros cuadrados.

El uso de material reciclado para la construcción permite abaratar costos. “En la cotización que hicimos la vivienda más pequeña tendría un precio cercano a los 320 mil pesos, incluidos muebles fijos y acabados, que está por debajo del promedio de una construcción de vivienda de interés social situada en una zona urbana  en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, el lugar para el cual está pensada este tipo de vivienda”, dijo Pablo.

En módulos de tres contenedores se crean los espacios de la vivienda, como las habitaciones, sala-comedor, cocina y demás áreas que se requieran. Debido a su sistema modular las casas tienen varios esquemas, de acuerdo con sus inquilinos: para una familia tradicional –padre, madre y dos hijos–, para madres solteras o residencias para estudiantes.

Se puede armar un edificio con los módulos si estos se acomodan de maneras distintas, jugando con las áreas comunes, vivienda, altura y longitud, dándole un carácter distinto a cada proyecto que pretenda usar este modelo de vivienda.

En el proyecto de la vivienda están instalados paneles solares que ayuden al ahorro y consumo de energía, los techos poseen captación de aguas pluviales para poder tratarla y utilizar, y evitar un gasto mayor. El inmueble se orienta al este y oeste para aprovechar mejor el asoleamiento, se dotó de tres núcleos verticales que le dan accesibilidad a todos los usuarios, circulaciones horizontales y una plaza interna y huertos. Todas estas áreas comunes buscan la interacción de los habitantes del conjunto, haciendo de este edificio una comunidad más unida.

Respecto a la selección de la zona industrial de Cuautitlán Izcalli, Avilés y Ladrón de Guevara dijeron que ubicaron aquí su proyecto por los servicios, fuentes de trabajo –empresas, bodegas, fábricas e industrias– y equipamientos que existen en el lugar en un radio menor de dos kilómetros; como son: transporte público –con una estación del tren suburbano–, atención a la salud –un hospital del IMSS–, oferta educativa –mediante un Centro de Desarrollo Público del DIF–, áreas verdes, parques y centros comerciales .

El planteamiento del proyecto de Pablo y Diego consiste en tener la vivienda en la parte más alta del terreno, una franja comercial cercana a la vialidad, un edificio con guardería y equipamientos en la punta del terreno y un parque al centro.

El proyecto, ubicado en un predio con un área de diez mil metros cuadrados, aportaría al sector un gran centro de barrio, introduciendo vivienda, comercio, equipamientos, guarderías y un parque; que abastece a los barrios vecinos e integra a la zona. Esta unión crea un sistema más completo, seguro, con mayores usos a lo largo de todo el día, evitando que sólo se duerma en las noches (las llamadas ciudades dormitorio, propias de las periferias de la zonas metropolitanas) y que en las mañanas laborales el conjunto sea inútil y abandonado.

Para realizar su propuesta que presentaron al premio, ambos alumnos contaron con la asistencia de su profesor guía, Mtro. Sabetay Palatchi Menasse, académico del Departamento de Arquitectura de la Ibero, quien verificó que el proyecto cumpliera con las normas de construcción, fuera construible y habitable, y que el plano urbano se adaptara a los reglamentos, soluciones viales y de transporte.

Por ganar el Premio Nacional del Acero para Estudiantes de Arquitectura, Avilés y Ladrón de Guevara recibieron un estímulo económico y el derecho a representar a México en el 7mo Concurso Alacero de Diseño en Acero para Estudiantes de Arquitectura, organizado por la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), donde se recibieron 359 proyectos, de mil 230 estudiantes, de 143 universidades de nueve países.

Fuente: Universidad Iberoamericana