Con “Gasolinazo”, “tortillazo” y aumento del precio del Gas LP inicia año electoral

enero 3, 2018 Economía Nacionales

Ciudad de México. La Reforma Energética no trajo el efecto que pregonaron sus impulsores del PRI, PAN y PRD. Los precios de la gasolina y el gas LP no bajaron de precio. Aumentan constantemente.

La liberalización de precios ha traído un “aumento hormiga” constante. En cifras conservadoras se estima un aumento de seis por ciento para 2018, lo cual repercutirá en el bolsillo de los mexicanos, que este año tendrán la oportunidad de manifestarse en las urnas.

Tal y como se había anticipado, la guerra de precios de gasolinas es una realidad al inicio de 2018.

La apertura total del mercado de combustibles significa que el consumidor elija la gasolinera que mejor le convenga, sobre todo en negocios que le ofrecen mejores precios y considerando que hay diferencias notables.

Algunas estaciones venden gasolina Magna y Premium con precios por litro que superan los 17 y 19 pesos, respectivamente, mientras que otras ofrecen los productos en 16 y 18 pesos por litro, luego de que dejaron de existir precios máximos o un precio único determinados por el gobierno.

Así, los ajustes no llegan ahora por iniciativa gubernamental, sino por la decisión de los empresarios gasolineros, quienes pueden fijar los precios en función de variables como tipo de cambio y costos asociados de transporte, almacenamiento y distribución que tengan que cubrir para que el producto se mueva y llegue a sus estaciones para su comercialización al público en general.

El precio del gas LP también se incrementó. Un tanque de 20 kilos se vende ahora en 400 pesos. Un aumento de por lo menos 14 pesos de un plumazo determinado por empresas privadas.

Estos son los primeros efectos de la privatización que trajo la Reforma Energética, que además se prevé traiga aumentos en cascada, por ahora se refleja en el precio de la tortilla, por la cual se pagarán 17 pesos por kilo.

Lorenzo Mejía Morales, miembro de la Unión Nacional de Industriales de Molinos y Tortillas, dijo que el precio de las tortillas aumentó debido al incremento en el costo de los combustibles.

El representante comentó que el precio del gas es otro de los componentes que provocaron el aumento.

Lorenzo Mejía detalló que la fluctuación del maíz genera costos financieros debido a que no pueden comprar todo el maíz con dinero propio, pero acotó que ese insumo se encuentra controlado por la producción nacional.

Explicó que el maíz afecta en el precio final de la tortilla cuando solicitan un financiamiento, el cual es evaluado en dólares; además de los costos de gasolina y diésel que se utilizan para trasportarlo. Cuando llegan los incrementos de los precios de los energéticos se suman al precio del maíz y al costo final de la tortilla, “ningún propietario de molino, ningún propietario de tortillería está contento con estos aumentos”, señaló.

Dijo que el aumento del precio en la tortilla provoca que las amas de casa consuman menos tortillas, lo que causa una disminución en la producción y, consecuentemente, induce al cierre de tortillerías.

Añadió que el impacto llegó con el precio del Gas LP. Explicó que en enero de 2017 lo compraban en 8 pesos; en enero de 2018 reciben facturaciones con un precio de 10 pesos con 80 centavos.

Indicó que México produce 20 millones de toneladas de maíz blanco, el cual se consume en el país, sin embargo se requiere más maíz, el cual proviene de Estados Unidos.