Un satélite mexicano viajará a la Luna en 2021

  • La Agencia Espacial Mexicana junto con la NASA lanzará este año otro Cubesat

 

Francisco Javier Mendieta Jiménez, director general de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), destacó que México tiene una larga trayectoria en temas espaciales.

“Desde las cuestiones icónicas que los mayas ya conocían el calendario, las estaciones, los ciclos solares, los eclipses, etcétera; después los observatorios; luego México tuvo una etapa muy interesante, sobre todo en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes con satélites de comunicaciones, que en esa época eran satélites muy grandes, hoy ya son pequeñitos como los Cubesats”, explicó.

La Agencia Espacial Mexicana une esfuerzos con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para la creación de Cubesats, y el resultado es el lanzamiento del primer satélite mexicano que irá a la Luna en 2021.

Mendieta Jiménez dijo que hay un primer paso que muchos países están dando para ingresar a la carrera espacial.

Este es la creación de Cubesats, satélites pequeños, y la AEM ha sumado esfuerzos con el Conacyt para impulsar su producción. El resultado es el lanzamiento del primer satélite mexicano que irá a la Luna.

“A través de este fondo estamos trabajando sobre un experimento mexicano, desarrollado por mexicanos en México, que va a ir a la Luna en 2021, todos esos tienen tiempo de desarrollos grande, en un alunizador de una compañía subsidiaria de la NASA que junta 20 experimentos en un solo cohete para repartir los costos, porque si no, sería imposible desde el punto de vista económico”, apuntó.

Mencionó que “es un experimento de robótica, automático con Inteligencia Artificial con capacidades de mecatrónica, una cosa muy interesante hecha por mexicanos”.

Unir esfuerzos para avanzar

Explicó que se trata de “un sistema que pesa menos de un kilogramo, porque cada kilogramo pesa mucho dinero, pero al estar en este condominio espacial, llamémoslo así porque son 20 experimentos en un solo alunizador el costo se divide entre 20. El costo de lanzamiento lo aportó totalmente el Conacyt y parte del desarrollo, otro desarrollo lo aporta la UNAM”.

De acuerdo con Francisco Javier Mendieta, algunos de los proyectos “son de comunicación, otros de láser, otros de vida en condiciones lunares, otros de estudio del suelo lunar, porque este se va a posar en el regolito que es el suelo lunar y va a hacer algunos experimentos muy interesantes sobre el contenido de mineral del suelo de la Luna”.

Además, este año, la Agencia junto con la NASA lanzará otro Cubesat desde la estación Wallops en Virginia, que orbitará la Tierra.

“Ahorita el satélite ya lo enviamos a la NASA; aquí le hicimos tres de las cinco pruebas, allá le hacen dos, son de rutina, las más importantes son en la Ciudad de México y en octubre lo estaremos lanzando al espacio”, detalló.

Subrayó que “vamos a tener no solo el primer Cubesat lanzado ya este año, sino en 2021 va a estar el primer experimento en la Luna porque ese no va nada más a orbitar la Luna, va a alunizar y de ahí se va a hacer el experimento mexicano”.

Desde que se creó la Agencia Espacial Mexicana, según información del director general, se han creado carreras universitarias como Ingeniería Espacial, Ciencia Espacial y Tecnología Espacial, es decir, el tema ha entrado de manera fuerte en la sociedad.

A 50 años de la “hazaña de los siglos”, recuerdan llegada a la Luna

  • Destacan presencia de mexicanos en misiones internacionales

 

Para el astrónomo Juan Antonio Juárez Jiménez, del Planetario Luis Enrique Erro del IPN, la llegada del hombre a la Luna representó una hazaña que a 50 años sigue teniendo repercusiones científicas, políticas y sociales, y ha definido la exploración espacial moderna.

Abundó que tras dicha influencia y en el marco del aniversario, jóvenes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) participan en diversas misiones, sobre todo en robótica y cómputo en la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) y en la Agencia Espacial Europea (ESA).

Afirmó que cuando Neil Armstrong dio sus primeros pasos en la superficie lunar, Estados Unidos mostró su fuerza y hegemonía como potencia espacial, y demostró que “llegó el capitalismo mucho antes del socialismo”.

Aseguró que lo anterior definió el futuro de la exploración espacial, toda vez que la NASA llegó primero y por lo tanto la carrera espacial terminó y otros países como Rusia decidieron dirigir su atención a otros objetivos como la exploración de Marte.

Los astronautas pudieron realizar experimentos en la Luna y traer muestras para ser analizadas una vez que llegaron a la Tierra, dijo, además de que pudieron conocerse detalles inesperados, por ejemplo, los navegantes espaciales, al ser parte de la milicia relacionaron el olor de la Luna con el de la pólvora, aunque esto no pudo comprobarse porque el olor desapareció incluso de sus trajes.

A 50 años, aún quedan evidencias de que “ahí estuvo el hombre”, como paneles con espejos que incluso han permitido comprobar que han existido sismos en el satélite natural; así como muestras de residuos dejados por los astronautas y la parte del Apolo 11 que permaneció en la Luna tras el regreso de la misión.

Una de las razones por las que no hubo una nueva misión es porque ya no representaba un reto, además de que en su momento fue una misión muy cara, por ejemplo, la nave espacial Apolo costó cinco mil 945 millones de dólares; que en el costo actual toda la misión tuvo un costo de 114 mil 500 millones de dólares; y los legisladores estadunidenses no le han dado mucha importancia.

Por otro lado, otras agencias como la japonesa, la china y la europea han enfilado sus esfuerzos hacia el estudio de otros objetivos.

Pese a ello, asegura que la próxima misión de la NASA será enviar a una mujer a la Luna y aprovechar para instalar una base que permita ir hacia Marte en un viaje más corto que el que se tiene que emprender desde la Tierra.

De acuerdo con el subdirector del Planetario, Antonio Romero Hernández, uno de los datos poco conocidos de la misión del Apolo 11 es que la frase “un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”, fue escuchada por primera vez por Carlos González Pintado en España, en la estación de la NASA Fresnedillas y fue retransmitida a Estados Unidos.

Como parte de la celebración por el aniversario, el Planetario Luis Enrique Erro realizará la proyección de películas, pláticas y observación solar, además de un ciclo de conferencias dentro de las cuales destaca la de Ramiro Iglesias Leal, cardiólogo que participó en la misión Apolo 8 y recibió e interpretó el primer electrocardiograma enviado a la Tierra desde la órbita lunar. El especialista también fue testigo presencial de la llegada del Apolo 11 a la Luna.

El agua llegó a la Tierra con la formación de la Luna hace 4 mil 400 millones de años

Planetólogos de la Universidad de Münster (Alemania) ahora han podido demostrar, por primera vez, que el agua llegó a la Tierra con la formación de la Luna hace unos 4 mil 400 millones de años.

La Luna se formó cuando la Tierra fue golpeada por un cuerpo del tamaño de Marte, también llamado Theia. Hasta ahora, los científicos habían asumido que Theia se originó en el sistema solar interior cerca de la Tierra.

Sin embargo, los investigadores de Münster ahora pueden demostrar que Theia proviene del sistema solar exterior y que entregó grandes cantidades de agua a la Tierra. Los resultados se publican en la edición actual de Nature Astronomy.

La Tierra se formó en el sistema solar interior “seco”, por lo que es algo sorprendente que haya agua en la Tierra. Para entender por qué este es el caso, tenemos que retroceder en el tiempo cuando el sistema solar se formó hace unos 4 mil 500 millones de años.

De estudios anteriores, sabemos que el sistema solar se estructuró de tal manera que los materiales “secos” se separaron de los materiales “húmedos”: los meteoritos llamados “carbonosos”, que son relativamente ricos en agua, provienen del sistema solar exterior , mientras que los meteoritos ‘no carbonosos’ más secos provienen del sistema solar interior. Si bien los estudios anteriores han demostrado que los materiales carbonosos probablemente fueron los responsables de entregar el agua a la Tierra, se desconocía cuándo y cómo este material carbonoso, y por lo tanto el agua, llegó a la Tierra.

“Hemos utilizado isótopos de molibdeno para responder a esta pregunta. Los isótopos de molibdeno nos permiten distinguir claramente el material carbonoso y el no carbonoso, y como tal representan una ‘huella genética’ del material del sistema solar exterior e interior”, explica en un comunicado Gerrit Budde del Instituto de Planetología en Münster y autor principal del estudio.

Las mediciones realizadas por los investigadores de Münster muestran que la composición isotópica del molibdeno de la Tierra se encuentra entre las de los meteoritos carbonosos y no carbonosos, lo que demuestra que parte del molibdeno de la Tierra se originó en el sistema solar exterior. En este contexto, las propiedades químicas del molibdeno desempeñan un papel clave porque, como es un elemento amante del hierro, la mayor parte del molibdeno de la Tierra se encuentra en el núcleo.

“El molibdeno, al que se puede acceder hoy en día en el manto de la Tierra, se origina en las últimas etapas de la formación de la Tierra, mientras que el molibdeno de las fases anteriores está completamente en el núcleo”, explica Christoph Burkhardt, segundo autor del estudio. Los resultados de los científicos muestran, por primera vez, que el material carbonoso del sistema solar exterior llegó tarde a la Tierra.

Pero los científicos van un paso más allá. Muestran que la mayor parte del molibdeno en el manto de la Tierra fue suministrada por el protoplaneta Theia, cuya colisión con la Tierra hace 4.400 millones de años llevó a la formación de la Luna. Sin embargo, dado que una gran parte del molibdeno en el manto de la Tierra se origina en el sistema solar exterior, esto significa que Theia también se originó en el sistema solar exterior. Según los científicos, la colisión proporcionó material carbonoso suficiente para dar cuenta de la cantidad total de agua en la Tierra.

“Nuestro enfoque es único porque, por primera vez, nos permite asociar el origen del agua en la Tierra con la formación de la Luna. En pocas palabras, sin la Luna probablemente no habría vida en la Tierra”, dice Thorsten Kleine, profesora de Planetología en la Universidad de Münster.

Habitantes de Miguel Hidalgo disfrutaron eclipse lunar y “Luna de sangre”

Un gran número de familias capitalinas salieron de sus hogares para disfrutar del eclipse lunar que fue visible en la Ciudad de México, así como la “Luna de sangre” y la cercanía que tiene el satélite natural con la Tierra.

Pese a las bajas temperaturas, en la alcaldía Miguel Hidalgo los habitantes empezaron a salir a sus patios, azoteas y a las calles para no perderse este fenómeno astronómico.

Algunos aprovechan para tomar fotografías con sus celulares, otros sacaron sus cámaras profesionales, mientras que unas personas más usaron sus propios telescopios para ver cada detalle de los los fenómenos astronómicos.

De acuerdo con el Museo de las Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, Universum, los eclipses son fenómenos astronómicos periódicos que ocurren cuando un cuerpo celeste pasa enfrente de otro, ocultándolo parcial o totalmente.

En su página de Internet señala que en un eclipse lunar, la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna proyectando una sombra hacia el satélite natural, por lo que dicha sombra tiene una parte más oscura conocida como umbra y una región más clara llamada penumbra.

La noche de este domingo la fase penumbral del eclipse lunar inició a las 20:36 horas y la fase umbral a las 21:33 horas; en tanto que el punto máximo del eclipse lunar fue a las 23:12 horas.

De acuerdo con el museo, la Luna que se tornó rojiza, es comúnmente llamada Luna roja o de sangre, debido a que la atmósfera de la Tierra dispersa la luz solar y sólo deja pasar la luz roja que se refleja en nuestro satélite.

Los eclipses lunares ayudan a estudiar el movimiento del sistema Tierra-Luna y de los cuerpos en el Sistema Solar, señala.

Sonda china Chang’e-4 aluniza en cara oculta de la Luna

La sonda espacial china Chang’e-4 alunizó este jueves en uno de los cráteres de la cara oculta de la Luna, el primer equipo de manufactura humana en conseguirlo, informó la Administración

Espacial del país asiático.

El aparato portador y un vehículo de exploración llegaron a las 10:26 horas beijinesas (2:26 GMT), al Aitken

Basins´s Von Karman, un cráter de 13 kilómetros de profundidad, agregó el reporte citado por la agencia Xinhua.

La agencia china precisó que el alunizaje ocurrió en el sitio que había sido seleccionado de manera previa, el

cráter que se ubica en la longitud de 177.6 grados este y latitud de 45.5 grados sur.

Tras su llegada Chang’e-4 se prepara ahora a comenzar sus trabajos sobre la composición mineral de la

superficie lunar que ha estado oculta a la visión de la humanidad.

Una de las tareas inmediatas será la confirmación del enlace con la Tierra a través del satélite de

comunicaciones Queqiiao, lanzado desde el pasado mayo con este fin específico.

Así tiene entre sus tareas la observación de ondas de baja frecuencia de radio, lo que permitirá ir conociendo esa

parte del planeta terrestre.

Varios proyectos de investigación serán desarrollados por la sonda, los cuales fueron diseñados por

universidades chinas así como otros cuatro elaborados de manera conjunta con científicos de Alemania, Arabia

Saudita, Holanda y Suecia.

La sonda se habia colocado en la órbita necesaria para alunizar el pasado domingo 30 de diciembre, y desde el

12 del mismo mes había estado estado comprobando la comunicación con el satélite de retransmisión Queqiiao.

A la fecha solo se cuenta con imágenes del lado oculto del satélite natural terrestre. Las primeras datan de 1959, prácticamente hace 60 años, cuando fueron tomadas por la nave de la entonces Unión Soviética Luna 3.

Tocó luego a Estados Unidos a través de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) continuar con la toma de gráficas, pero ninguna misión había llegado a esa zona.

Se ve siempre la misma cara lunar debido a que la velocidad de rotación de la Luna coincide con su velocidad de traslación, de manera que el mismo hemisferio se mantiene en todo momento frente a la Tierra.

Chang’e-4 llegó a la cara oculta de la Luna a menos de un mes de haber iniciado su misión, ya que fue lanzada desde el centro espacial en la surponiente provincia china de Sichuan el pasado ocho de diciembre.

La Luna fue habitable hace cuatro mil millones de años, revela estudio de WSU

Washington. Un equipo de investigadores determinó que las condiciones en la superficie de la Luna fueron suficientes para soportar formas de vida simples hace cuatro mil millones de años, según un estudio publicado en la revista especializada Astrobiology.

Científicos de la Universidad Estatal de Washington (WSU, por sus siglas en inglés) aseguran en el estudio que pudo haber dos ventanas tempranas de habitabilidad en la superficie de la Luna.

Los científicos creen que durante ambos periodos la Luna arrojó grandes cantidades de gases volátiles sobrecalentados, incluido vapor de agua, desde su interior.

Schulze-Makuch y Crawford escriben que esta desgasificación podría haber formado charcos de agua líquida en la superficie lunar y una atmósfera lo suficientemente densa como para mantenerla allí durante millones de años.

“Si agua líquida y una atmósfera significativa estuvieron presentes en la Luna temprana durante largos periodos, creemos que la superficie lunar habría sido al menos transitoriamente habitable”, afirma Schulze-Makuch.

El trabajo de los dos científicos se basa en los resultados de misiones espaciales recientes y análisis sensibles de muestras de roca lunar y suelo que muestran que la Luna no está tan seca como se pensaba anteriormente.

En 2009 y 2010, un equipo internacional de científicos descubrió cientos de millones de toneladas de hielo de agua en la Luna. Además, hay una fuerte evidencia de una gran cantidad de agua en el manto lunar que se cree que se depositó muy temprano en la formación de la Luna.

También es probable que la primera Luna haya estado protegida por un campo magnético que podría haber protegido formas de vida en la superficie de los vientos solares mortales.

Según apunta Schulze-Makuch, la vida en la Luna podría haberse originado en gran parte como lo hizo en la Tierra, pero el escenario más probable es que hubiera sido provocada por un meteorito.

“Es posible que meteoritos que contengan organismos simples como las cianobacterias puedan haber sido expulsados de la superficie de la Tierra y aterrizaran en la Luna”, describieron los científicos.

“Se parece mucho a que la Luna era habitable en este momento”, explica Schulze-Makuch, que sostiene que “podría haber habido microbios en las piscinas de agua de la Luna hasta que la superficie se hubiera secado y muerto“.

El científico reconoció, sin embargo, que determinar si la vida surgió en la Luna o fue transportada desde otro lugar “solo puede abordarse mediante un programa agresivo futuro de exploración lunar”.

Una línea de investigación prometedora para cualquier misión espacial futura sería obtener muestras de depósitos del periodo de mayor actividad volcánica para ver si contienen agua u otros posibles marcadores de vida.

Además, se podrían llevar a cabo experimentos en entornos lunares simulados en la Tierra y en la Estación Espacial Internacional (EEI) para ver si los microorganismos pueden sobrevivir bajo las condiciones ambientales que se predijo que existieron en la Luna temprana.

Equipo privado japonés enviará vehículo “Sorato” a la Luna a fin de año; transmitirán imágenes en alta definición

Tokio. El vehículo de exploración “Sorato” se convertirá en el primer aparato diseñado, desarrollado, construido y operado por el sector privado japonés, el cual será probado a fines de este año.

El explorador resulta del trabajo de 100 ingenieros y expertos japoneses que formaron el equipo “Hakuto” (conejo blanco), que lo enviará a la Luna junto con equipos similares de Estados Unidos, India, Israel y uno multinacional.

Los cinco grupos buscan llevarse el Google Lunar Xprize, que se entregará al vehículo que llegue a la Luna, recorra 500 metros en la superficie lunar y transmita video e imágenes de alta definición a la Tierra.

El primero en completar las tres tareas tendrá el premio principal de 20 millones de dólares y el segundo cinco millones. Ambos deberán comprobar que 90 por ciento del costo de su proyecto fue financiado por fuentes privadas.

Takeshi Hakamada, que organizó el equipo Hakuto, señaló que pretenden mostrar que un proyecto espacial privado es posible.

El desarrollo del vehículo Sorato se basa en el trabajo de Kazuya Yoshida, profesor de ingeniería espacial en la Universidad Tohoku, recordó un despacho de la agencia Kyodo.

Los retos a los que se enfrentará el aparato japonés empezarán con la temperatura, que entre la que se registra en la noche y la del día tiene una diferencia de más de 250 centígrados.

Esa diferencia significa que en el día el termómetro alcanza más de 150 grados, y en la noche cae a 150 grados grados centígrados bajo cero.

Para mantener la temperatura estable se desarrolló una resina protectora a base de flúor que mantiene el termómetro a no más de 60 grados e impide que baje de 25 grados.

Sorato está construido de fibra de carbón reforzada con materiales plásticos, que aporta dureza y ligereza y se usa en equipos de aviación. Este material hace que el peso del vehículo sea de cuatro kilogramos.

Las ruedas del explorador son del plástico flexible que se usa en las armazones de lentes, a fin de evitar derrapes mientras recorre los 500 metros requeridos.

De acuerdo con el cronograma de trabajo, Sorato realizará pronto sus pruebas de resistencia y desempeño en las dunas en la costa de la ciudad de Tottori, en el Parque Nacional Sanin Kaigan, en el centro occidente japonés.

En agosto el vehículo viajará a India, donde junto con los otros cuatro vehícuos participantes, será lanzado a la Luna el 28 de diciembre.

Analizan instalar plataforma internacional en torno a la Luna en 2030

Moscú. Los socios de la Estación Espacial Internacional (EEI) comenzaron el análisis de una plataforma habitable que circunvolucione la Luna, y sea el punto de partida de la exploración del espacio profundo.

Propuestas del programa futuro se presentarán a cada país socio en el primer semestre de 2017, anunció Irina Romanova, vocera de la corporación espacial rusa Energiya en entrevista al diario ruso Izvestia.

Esa futura reunión será resultado del grupo de trabajo que con ese objetivo se instaló en el otoño de 2014, agregó.

En la EEI participan las agencias espaciales de Canadá, Estados Unidos, Japón, Rusia y Unión Europea, para lo cual firmaron un acuerdo el 29 de enero de 1998.

Además, la operación cotidiana de la EEI ha recibido la participación de varios países más, 18 de los cuales han aportado astronautas que han estado a bordo.

Entre los temas que se analizan para la futura plataforma que orbite la Luna figuran la investigación del espacio lunar, de Marte y de los asteroides, agregó.

Para Rusia la exploración de la Luna es un objetivo estratégico, pues se planteó la meta de que para 2030 haya una base lunar habitable, dijo en la entrevista citada en un despacho de la agencia Itar Tass.